𝓒𝓲𝓷𝓮 𝔂 𝓗𝓲𝓼𝓽𝓸𝓻𝓲𝓪 🎬 Dos hitos cinematográficos del 25 de mayo

Homenaje cinematográfico al 25 de mayo

«La Revolución de Mayo» y «El grito sagrado»

El cine argentino ha sido, desde sus inicios, una herramienta poderosa para narrar la historia nacional y rendir homenaje a los episodios que marcaron el camino hacia la independencia. En este contexto, dos películas emblemáticas destacan por su conexión directa con los acontecimientos de la Revolución de Mayo y el legado cultural que dejaron: «La Revolución de Mayo» (1909) y «El grito sagrado» (1954). Estas obras, separadas por casi medio siglo, representan hitos en la historia del cine nacional y son testimonio de cómo el séptimo arte se convirtió en un vehículo para preservar la memoria histórica.

La Revolución de Mayo (1909)

El nacimiento del cine nacional

Dirigida por el pionero italiano Mario Gallo, esta película es considerada el primer largometraje argumental del cine argentino. Su estreno tuvo lugar el 23 de mayo de 1909 en el Teatro Ateneo de Buenos Aires, marcando un antes y un después en la historia cinematográfica del país. La obra, estructurada en 15 cuadros (de los cuales solo se conservan 9), recrea los eventos de la Semana de Mayo de 1810, que culminaron con la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y la formación de la Primera Junta.

Características principales

  • Género: Cine mudo en blanco y negro.

  • Estilo: Influenciado por el movimiento francés Film d’Art, con una puesta en escena teatral y decorados pintados en telones.
  • Reparto: Protagonizada por Eliseo Gutiérrez y César Fiaschi, bajo la dirección de Gallo.
  • Producción: Filmada en formato de 35 mm, con una narrativa basada en placas de texto que acompañaban las imágenes.
  • Restauración: En 1955, la película fue transferida a 16 mm y restaurada digitalmente en 2009 y 2016, preservando su valor histórico y cultural.

Impacto y legado

La película no solo marcó el inicio del cine argumental en Argentina, sino que también consolidó la relevancia del cine como herramienta para transmitir valores patrióticos y construir la identidad nacional. En homenaje a su estreno, cada 23 de mayo se celebra el Día del Cine Nacional Argentino, destacando el papel del cine en la memoria histórica y la soberanía cultural del país.

El grito sagrado (1954)

La épica patriótica en el cine clásico argentino

Cuarenta y cinco años después del estreno de «La Revolución de Mayo», Luis César Amadori, uno de los directores más reconocidos del cine argentino, presentó «El grito sagrado», una película que conmemoraba los grandes hitos patrióticos de la historia argentina. Estrenada el 24 de mayo de 1954, esta obra se centró en la figura de Mariquita Sánchez de Thompson, una de las mujeres más influyentes en los inicios de la independencia argentina, en cuya sala se cantó por primera vez el Himno Nacional en mayo de 1813.

Características principales

  • Género: Drama histórico en blanco y negro.
  • Reparto: Protagonizada por Fanny Navarro como Mariquita Sánchez de Thompson, Carlos Cores como Martín Thompson, Aída Luz como Remedios de Escalada de San Martín, y Eduardo Cuitiño como Fray Cayetano Rodríguez.
  • Dirección: Luis César Amadori, quien ya había dirigido exitosos filmes como Dios se lo pague y Hay que educar a Niní.
  • Sinopsis: La película narra la vida de Mariquita Sánchez de Thompson y su vínculo con los grandes acontecimientos históricos de Argentina, como la abolición de la esclavitud en 1813, la declaración de la independencia en 1816 y la primera interpretación del Himno Nacional.

Impacto y legado

Aunque su éxito comercial fue moderado, «El grito sagrado» fue promocionada como «la película que marca una nueva era en la cinematografía argentina». Su estreno, en vísperas del 25 de mayo, fue parte de los festejos por el centenario de la Revolución de Mayo. La obra se convirtió en un símbolo de la importancia del cine como medio para transmitir valores patrióticos y preservar la memoria histórica.

El cine argentino, desde sus orígenes, ha buscado dialogar con la historia nacional. En ese recorrido, La Revolución de Mayo (1909) y El grito sagrado (1954) funcionan como espejos de dos épocas distintas, pero unidas por la voluntad de narrar los gestos fundacionales de la patria.

Similitudeshttps:

  • Tema patriótico: Ambas películas se inscriben en la tradición de usar el cine como vehículo de memoria histórica, exaltando valores de independencia y soberanía.
  • Estrenos ligados a efemérides: Se presentaron en vísperas del 25 de mayo, reforzando su carácter conmemorativo.
  • Construcción de identidad nacional: Tanto Gallo como Amadori entendieron el cine como herramienta pedagógica y simbólica para transmitir la historia a nuevas generaciones.
  • Blanco y negro: Aunque separadas por décadas, ambas obras se rodaron en blanco y negro, lo que las vincula estéticamente con la tradición clásica del cine argentino.

Cine argentino y Revolución de Mayo

Diferencias

  • Época y lenguaje cinematográfico:
    • La Revolución de Mayo es cine mudo, con placas de texto y una puesta en escena teatral, heredera del Film d’Art francés.
    • El grito sagrado pertenece al cine sonoro clásico, con diálogos, música y un guion dramático que profundiza en personajes históricos.
  • Enfoque narrativo:
    • Gallo reconstruye los hechos de la Semana de Mayo de 1810, con énfasis en la acción política y la formación de la Primera Junta.
    • Amadori centra su relato en Mariquita Sánchez de Thompson, figura femenina clave, y en el canto del Himno Nacional como símbolo de identidad.
  • Impacto cultural:
    • La obra de 1909 inaugura el cine argumental argentino y da origen al Día del Cine Nacional.
    • La de 1954, aunque con éxito moderado, se promocionó como una “nueva era” del cine histórico, integrando la épica patriótica al melodrama clásico.En homenaje a la primera película argumental argentina, "La revolución de mayo", hoy se celebra el Día del Cine Nacional. Desde CINE.AR recordamos grandes películas argentinas que marcaron la historia de nuestro

Dos hitos del 25 de Mayo

El cine argentino ha sido, desde sus orígenes, un espejo de la historia nacional y un vehículo para transmitir valores patrióticos. En ese recorrido, dos películas se destacan por su vínculo directo con la Revolución de Mayo y los gestos fundacionales de la patria: La Revolución de Mayo (1909), de Mario Gallo, y El grito sagrado (1954), de Luis César Amadori.

La primera, pionera absoluta, marcó el inicio del cine argumental en el país. Con su lenguaje mudo, sus cuadros teatrales y su influencia del Film d’Art francés, Gallo reconstruyó los sucesos de la Semana de Mayo de 1810 y abrió el camino para que el cine se convirtiera en un arte narrativo con identidad propia. La segunda, en cambio, se inscribe en el cine clásico argentino: Amadori eligió la figura de Mariquita Sánchez de Thompson para narrar la primera interpretación del Himno Nacional y, a través de ella, los grandes hitos patrióticos de la independencia.

Ambas obras comparten un mismo propósito: rendir homenaje a los valores fundacionales de la nación y preservar la memoria histórica. Sin embargo, sus diferencias son notorias. La Revolución de Mayo es un testimonio de los inicios del séptimo arte, con recursos rudimentarios y una estética teatral; El grito sagrado despliega un drama histórico con personajes complejos, diálogos y música, consolidando el cine como herramienta de construcción identitaria. Una inaugura el camino, la otra lo afirma con épica y emoción.

La Revolución de Mayo y El grito sagrado representan dos momentos clave en la historia del cine argentino: el nacimiento de la narrativa cinematográfica y la consolidación del cine como memoria patriótica.
Más allá de sus diferencias técnicas y estilísticas, ambas películas son testimonio de cómo el arte puede ser un poderoso aliado en la construcción de la historia y la identidad de un país.
El cine nacional, desde sus inicios hasta hoy, ha sido reflejo de las luchas y los sueños del pueblo argentino, y estas dos obras lo confirman con fuerza simbólica.

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