✩.𝘙𝘦𝘤𝘰𝘳𝘥𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘭 𝘯𝘢𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦.✫ “Pino” Solanas

Entre el cine militante y la política institucional

  1. Introducción: Arte, política y memoria

Fernando Ezequiel Solanas, conocido como Pino Solanas, se erige como una figura clave en la historia reciente de Argentina. Su vida y obra son un testimonio del entrelazamiento entre arte y política, dos dimensiones que supo combinar magistralmente para promover una visión transformadora de la sociedad. Cineasta y político, Solanas encarnó una praxis única que buscó articular la memoria histórica, la justicia social y la soberanía nacional desde una perspectiva socialista democrática.

Una lectura historiográfica de su trayectoria, explorando cómo su pensamiento y acción se desarrollaron en un contexto de profundas convulsiones políticas y sociales en Argentina y América Latina. Desde su cine militante, que llamó a la acción revolucionaria en los años 60, hasta su rol como legislador y defensor del medio ambiente, Solanas construyó un legado que invita a reflexionar sobre la relación entre democracia participativa, cultura y transformación social.

  1. Juventud y formación en un país convulsionado

Solanas nació en Olivos, Buenos Aires, en Olivos. Prov. de Buenos Aires el16 de febrero de1936, en una Argentina marcada por tensiones políticas, económicas y sociales. Durante su juventud, el país atravesaba un periodo de inestabilidad, con golpes de Estado, gobiernos militares y el surgimiento de movimientos populares liderados por el peronismo. Este entorno marcó profundamente sus primeros pasos como artista y militante.

En su formación, Solanas estudió teatro, música y derecho, lo que le permitió desarrollar una sensibilidad artística y una visión crítica de la realidad. En 1962, realizó su primer cortometraje, Seguir andando, y poco después fundó el grupo Cine Liberación (1969), junto a Octavio Getino. Este colectivo buscaba transformar el cine en una herramienta de denuncia social y de resistencia cultural frente al neocolonialismo.

Se estrenó el 1/03/2021 en FILMOTECA ONLINE programa 231: SEGUIR ANDANDO – Conducido por Fernando Martín Peña y Roger Koza
  1. La hora de los hornos: Cine militante y llamado a la acción

En 1968, Solanas y Getino estrenaron La hora de los hornos, una obra emblemática del cine político latinoamericano. Este documental-ensayo no solo denunció la opresión imperialista y la dependencia económica, sino que también se convirtió en un manifiesto político que llamaba a la acción revolucionaria.

La película, dividida en capítulos, abordó temas como el neocolonialismo, las luchas populares y la necesidad de una emancipación cultural. Más allá de su contenido, La hora de los hornos estableció un lenguaje cinematográfico innovador, combinando imágenes de archivo, entrevistas y una narrativa que interpelaba directamente al espectador, buscando generar conciencia y movilización.

En el contexto de una Argentina convulsionada por la radicalización política y la violencia estatal, La hora de los hornos se convirtió en una herramienta para la militancia, marcando el compromiso de Solanas con la transformación social.

«La hora de los hornos (1968) se levanta como un hito en la obra de Fernando ‘Pino’ Solanas, un manifiesto audiovisual que rompió con el cine tradicional y encendió la chispa de la resistencia cultural. Junto a Octavio Getino, Solanas construyó un relato fragmentado y directo que denunció la dictadura de Onganía y la dependencia económica. Sin embargo, desde una lectura socialista democrática, la película revela también sus límites: el llamado a la lucha armada, propio de la radicalización de la época, se distancia de la apuesta por la transformación plural y participativa que hoy reivindicamos. Su fuerza estética y política redefinió el documental y sentó las bases del ‘cine de liberación’, pero al mismo tiempo nos invita a reflexionar sobre cómo la emancipación popular puede y debe construirse en clave democrática. Más que un film, fue un acto de rebelión cultural que abrió un debate aún vigente sobre los caminos de la justicia social.»

  1. Entre la militancia y el exilio

La creciente represión durante la dictadura militar que comenzó en 1976 obligó a Solanas a exiliarse en Francia. Este periodo de destierro no lo alejó de su compromiso político. Desde el extranjero, continuó denunciando las atrocidades del régimen y produciendo cine de alto contenido político, como El exilio de Gardel (Tangos) (1985), que abordó la experiencia del exilio, y Sur (1988), una reflexión poética sobre el retorno a un país herido por la dictadura.

Afiche original película "El Exilio de Gardel"                      Sur (1988) - Filmaffinity

Durante su exilio, Solanas también colaboró con organizaciones internacionales de derechos humanos, como las Madres de Plaza de Mayo, y fortaleció su vínculo con movimientos progresistas en Europa y América Latina.

  1. Regreso y transición hacia la política institucional

Tras el retorno de la democracia en 1983, Fernando “Pino” Solanas volvió a la Argentina con la convicción de que su voz debía trascender la pantalla y ocupar también el espacio político. En los años 90, cuando el país se sumergía en las reformas neoliberales del gobierno de Carlos Menem, Solanas se transformó en uno de los críticos más implacables de la privatización de los recursos estratégicos y del desmantelamiento del Estado. Su denuncia constante contra la corrupción y el saqueo del patrimonio nacional lo convirtió en una figura incómoda para el poder. El atentado a balazos que sufrió el 21 de mayo de 1991 fue interpretado como un acto de intimidación, un intento de silenciar a quien señalaba con firmeza las consecuencias del modelo económico. Cineasta reconocido y político apasionado, Solanas acusaba al menemismo de entregar la soberanía del país, y su resistencia lo consolidó como símbolo de una lucha cultural y política que no se dejaba domesticar.Archivo:Boleta elecciones argentinas de 1992 - Senadores CABA - Frente del Sur.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre

En 1992, fundó el Frente del Sur, una alianza política con la que buscó construir una alternativa al modelo neoliberal. Fue elegido diputado nacional en 1993 y participó en la Convención Constituyente de 1994, donde impulsó la inclusión de la primera cláusula de cultura en la Constitución Nacional.

  1. Parlamentario y defensor del medio ambiente

En 2007, Solanas fundó el partido político Proyecto Sur, con el que buscó articular una agenda política basada en la justicia social, la soberanía nacional y el desarrollo sustentable. Fue elegido diputado nacional en 2009 y senador en 2013, desde donde impulsó iniciativas para recuperar los recursos estratégicos de Argentina, como el petróleo y los ferrocarriles, y para proteger el medio ambiente.

Su defensa del ambiente fue una extensión de su lucha por la justicia social. Desde la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable, lideró debates sobre la minería a cielo abierto y la contaminación ambiental, denunciando los efectos del extractivismo en las comunidades más vulnerables.

  1. Evolución ideológica: De la radicalización a la democracia participativa

La trayectoria de Solanas refleja un proceso de evolución ideológica. Si bien en los años 60 su cine militante estuvo marcado por un llamado a la lucha armada, con el tiempo abrazólos valores de la democracia participativa.

Desde esta perspectiva, Solanas defendió la ampliación de derechos, el pluralismo político y la participación activa de los movimientos sociales en la toma de decisiones. Su obra y su militancia buscaron articular una visión utópica de la política, en la que el pueblo y la movilización social fueran los motores de la transformación.

  1. Legado político y cultural

El impacto de Solanas trasciende su obra cinematográfica y su actividad política. Su cine sigue siendo un referente para el cine político en América Latina, mientras que sus ideas sobre la soberanía nacional, la justicia social y la democratización cultural continúan siendo relevantes en los debates actuales.

Recibió numerosos premios internacionales, como el Oso de Oro en Berlín y el Gran Coral en La Habana, y fue un impulsor clave de la creación de Telesur, un canal dedicado a la integración latinoamericana.

  1. Epílogo: El cine como archivo vivo

El cine de Solanas es mucho más que una expresión artística; es un archivo vivo que documenta las luchas sociales, las tensiones políticas y las esperanzas de una sociedad en busca de justicia y equidad. Sus películas son capítulos de una biografía política que combina arte y acción, y que invita a reflexionar sobre el poder del cine como herramienta de transformación social.

Desde este ensayo, se propone profundizar en su obra cinematográfica en futuros análisis, explorando cómo sus películas pueden ser leídas como testimonios de un tiempo y como propuestas para imaginar un futuro más justo y democrático.

La cámara como conciencia, la pantalla como democracia

Fernando “Pino” Solanas fue mucho más que un cineasta: fue un referente del cine político argentino y una de las voces más potentes del llamado “Tercer Cine”, un movimiento que buscó romper con las formas tradicionales para narrar la historia desde la resistencia y la crítica social. Su obra es un mapa de la Argentina contemporánea, atravesada por luchas, exilios, regresos y denuncias.

Entre sus películas más emblemáticas se encuentran La hora de los hornos (1968), filmada en la clandestinidad como un grito contra el neocolonialismo; El exilio de Gardel (1985), que retrata la diáspora argentina y obtuvo el Premio Especial del Jurado en Venecia; y Memoria del saqueo (2004), una radiografía implacable de la crisis y la corrupción.

Su filmografía puede dividirse en dos grandes etapas:

Cine de ficción y testimonio

  • La hora de los hornos (1968): documental monumental sobre la violencia y la dependencia en América Latina. Aunque en su tiempo incluyó un llamado a la lucha armada, desde una mirada socialista democrática se lo puede leer como testimonio de una época marcada por la radicalización, pero también como advertencia sobre la necesidad de construir emancipación en clave plural y participativa.
  • Los hijos de Fierro (1975): ficción que narra la historia del peronismo y la resistencia.
  • El exilio de Gardel (1985): premiada en Venecia, aborda el exilio argentino.
  • Sur (1988): galardonada en Cannes, explora el regreso a la democracia.
  • El viaje (1992): metáfora visual de la realidad latinoamericana.
  • La nube (1998): reflexión sobre cultura y exclusión en los años 90.

El viaje (1992) - IMDb                        La nube (1998) - Filmaffinity

Documentales sociales y políticos

  • Memoria del saqueo (2004): análisis de la crisis argentina.
  • La dignidad de los nadies (2005): historias de resistencia premiadas internacionalmente.
  • Argentina latente (2007): sobre el potencial científico y productivo del país.
  • La próxima estación (2008): investigación sobre el abandono ferroviario.
  • Tierra sublevada: Oro impuro (2009) y Oro negro (2010): denuncias sobre el extractivismo.
  • Viaje a los pueblos fumigados (2018): alerta sobre los efectos de los agrotóxicos.

La dignidad de los nadies - Documental 2005 - SensaCine.com La próxima estación (2008) - Filmaffinity CINE.AR - Viaje a los pueblos fumigados

Reconocido en todo el mundo, Solanas recibió premios en Cannes y el Oso de Oro a la trayectoria en Berlín (2004), consolidándose como un creador que convirtió el cine en un acto de memoria, denuncia y esperanza.

El legado de Solanas late en cada encuadre: filmar fue su manera de no callar. Y desde una perspectiva socialista democrática, su obra nos invita a rescatar lo mejor de su impulso transformador —la denuncia, la conciencia, la defensa de la soberanía— mientras cuestionamos las salidas violentas y reafirmamos que la justicia social solo puede construirse en democracia, con participación y dignidad colectiva.

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