โฆ ๐ฒ๐๐๐ โก ๐๐๐๐๐๐ โฆ โEl crimen perfecto no existeโฆ ยฟo sรญ?โ โHitchcock nos invita a ser cรณmplices.โ

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TERCER ENCUENTRO
El cine, mรกs que entretenimiento, es un espejo que refleja nuestras obsesiones, miedos y dilemas. Pocas veces esa tensiรณn se expone con tanta crudeza como en La soga (1948), una de las pelรญculas mรกs audaces de Alfred Hitchcock. El domingo 19 de abril a las 17:45, la librerรญa La Libre (Chacabuco 917, CABA) serรก escenario de un debate que promete confrontar ideas y emociones: ยฟpuede existir el crimen perfecto?
Hitchcock, nacido en Londres en 1899, es considerado el arquitecto del suspenso. Con mรกs de 50 pelรญculas en su haber, transformรณ la manera de narrar en la gran pantalla. Obras como Psicosis o La ventana indiscreta siguen desafiando nuestra percepciรณn, convirtiendo al espectador en cรณmplice silencioso de intrigas y tensiones. Su legado no es solo cinematogrรกfico: es cultural, filosรณfico y emocional.
En La soga, Hitchcock se atreve a filmar casi en tiempo real, con largos planos secuencia que generan continuidad y claustrofobia. La trama es perturbadora: dos jรณvenes estudiantes asesinan a un compaรฑero, convencidos de que su superioridad intelectual les permite ejecutar el โcrimen perfectoโ. La tensiรณn crece con cada mirada, cada silencio, cada gesto que amenaza con revelar la verdad.
La pelรญcula, inspirada en el concepto del โsuperhombreโ de Nietzsche, no se limita a narrar un asesinato. Es un ensayo sobre el poder, la moral y la justicia. ยฟQuรฉ sucede cuando la mente humana se siente por encima de las reglas comunes? ยฟEs posible justificar lo injustificable? Hitchcock nos coloca frente al espejo y nos obliga a preguntarnos hasta dรณnde somos capaces de llegar cuando creemos tener razรณn.
El debate en La Libre busca justamente eso: abrir un espacio de reflexiรณn colectiva. No se trata solo de analizar la tรฉcnica revolucionaria del director, sino de explorar los dilemas รฉticos que la pelรญcula plantea. En tiempos donde la violencia y la desigualdad siguen marcando la agenda social, La soga nos recuerda que el cine puede ser un laboratorio de ideas, un lugar donde confrontar nuestras propias sombras.
La cita es tambiรฉn una invitaciรณn a redescubrir a Hitchcock como maestro del suspenso y filรณsofo de la imagen. Su cine no envejece porque sus preguntas siguen vigentes: ยฟquรฉ tan lejos puede llegar la mente humana cuando se siente superior? ยฟEstamos listos para enfrentarnos a nuestras propias respuestas?
Ese domingo, el crimen perfecto se debatirรก en Buenos Aires. La pregunta queda abierta, y la respuesta, como siempre en Hitchcock, dependerรก de la mirada de cada espectador.
